Un día para Recordar

Los Estados Unidos de América celebra el ultimo lunes de mayo el Dia de Conmemoración. Al igual que otros días feriados, tendemos a disfrutar el tiempo libre (los que pueden), pero olvidar el significado de lo que estamos celebrando.

Sin embargo, el significado de este día es uno que no debemos olvidar, pues en el recordamos y honramos a aquellos militares que perdieron su vida en el servicio de su patria.  Son sacrificios como estos lo que han permitido que podamos disfrutar de las libertades que ahora gozamos.

Hay otro día que tampoco debemos olvidar: el día que Jesús murió en la cruz como sacrificio por nosotros.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. –  Juan 3:16-18

Si celebramos la libertad de un país, ¿cuánto más deberíamos celebrar la libertad para la humanidad? Antes de la muerte de Jesús en la cruz, la humanidad estaba permanentemente separada de su creador y sin esperanza. Pero lo que era imposible para nosotros, lo cumplió el hijo de Dios al ofrecer su vida en un sacrificio que satisface por siempre la deuda impagable de nuestro pecado.

Todos tenemos razón para recordar y celebrar lo que Jesús hizo por nosotros. Gracias a Él pasamos:

  • de condenados a justificados
  • de enemigos a hijos
  • de muerte a vida eterna

Recuerda lo que Jesús hizo por ti, acepta su sacrificio y celebra cada día la libertad que él logró para ti.

Cuenta Hackeada

La seguridad virtual se ha convertido en una de las cosas más importantes. Debido a los incidentes de hackeo, es importante proteger la información que compartimos, pues esta puede ser accedida y usada para robarte tu identidad y dinero.

Todos estamos expuestos a ser hackeados. Imagínate que tu cuenta es hackeada.  ¿Cómo te sentirías si tu historial de navegación en línea, los programas de televisión que ves, y tus conversaciones privadas fueran publicadas para que todo el mundo lo pudiera ver?

Por mejor persona que seamos, estoy seguro de que todos hemos tenido momentos vergonzosos de los cuales no queremos que otras personas se enteren.

Si es vergonzoso que otras personas se enteren de nuestra vida privada, ¿Cómo deberíamos sentirnos sabiendo que Dios sabe todo acerca de nosotros? Él sabe cada hecho, palabra, pensamiento, y aun nuestras intenciones.

Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; Has entendido desde lejos mis pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo, Y todos mis caminos te son conocidos. Pues aún no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. – Salmo 139:1-4

Saber esto puede ser motivo de terror. Es como ir a un juicio donde solo existe evidencia inculpatoria y el juez es la persona contra la cual se han cometido los delitos.

Sí, Dios conoce cada una de nuestras faltas.

Sí, cada falta y rechazo son una gran ofensa contra Dios.

Sí, Dios podría decidir deshacerse de todo lo que le ofende.

Pero más importante, Dios nos ama y quiere que todos tengamos la oportunidad de reconciliarnos con Él.

Toda tu vida es conocida por Dios. ¿Qué vas a hacer? Puedes correr de Él alejándote en vergüenza. Pero mejor aún, puedes correr hacia Él en arrepentimiento y adoración.

Tiempo de limpieza

Mucha gente aprovecha la llegada de la primavera para realizar una limpieza, que incluye hacer arreglos y desechar lo que ya no sirve.

Esto me hace recordar lo que Jesús hizo en el templo. Quien usualmente era una persona tranquila, tuvo una reacción inesperada. Parece que en lugar de estar buscando adeptos, estaba alejándolos.

Jesús quiso hacerle entender a sus seguidores que recibirían libertad, pero no política, sino más importante de lo que ellos pudieran imaginar: libertad espiritual. Por esta razón, le fue necesario limpiar de corrupción el lugar que había sido reservado para adorar a Dios. Él vino al mundo para librarnos de la corrupción que nos aparta de Dios.

Su reacción ante lo que estaba sucediendo en el templo era de esperarse. Jesús quería que sus seguidores estuvieran absolutamente claros de que no hay lugar para el pecado en la presencia de Dios.

Si Jesús fuera a entrar a nuestro templo, ¿qué harías?  No me refiero al edificio, sino al templo que Dios establece en la vida de aquellos que reciben a Jesús.

¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es. – 1 Corintios 3:16-17

¿Habrá algo que limpiar para poder recibir a Dios como se merece? ¿Habrá algo que botar?

Jesus entregó su vida para limpiarnos de la suciedad del pecado.  Siempre habrá situaciones en que nuestro templo requiera limpieza (por eso nos arrepentimos y pedimos perdón). Es importante cuidarnos de vivir intencionalmente acaparando basura en el lugar que está reservado para Dios.

Permítele a Jesús la libertad para que haga la limpieza necesaria, y disponte a mantener tu vida en las condiciones que merece la presencia de Dios.

A la Moda

Las estaciones del año nos pueden enseñar sobre la moda.

El verano se destaca por el verdor y el color que ofrecen las flores, pero este pasa y da lugar al otoño. Aunque este nos recibe con colores hermosos, vemos como las hojas de los arboles comienzan a caer y el verdor a desaparecer. Entonces llega el invierno, con los árboles reflejando su desnudez y la grama vestida en color de muerte. Pero entonces, como la llegada de la esperanza, llega la primavera con su renacer: el verdor reclama su dominio y las hojas de los árboles comienzan a salir, anunciando su llegada con hermosos colores.

Las estaciones del año nos dan una enseñanza acerca de la vida.  El verano con su esplendor representa el diseño de Dios para nosotros. Pero debido a nuestra desobediencia y pecado nos deslizarnos hacia el otoño, lentamente marchitándonos y apartarnos de nuestro diseño. La caída es inevitable y nos lleva a un invierno donde quedamos vestidos de muerte.

Dios se encarga que la naturaleza no se quede en el invierno. De la misma forma, se ha encargado que nuestra naturaleza no se quede en la desnudez y muerte que representa nuestra separación de Dios. Mediante el sacrificio de Jesús, todos tenemos la oportunidad de regresar al propósito para el cual fuimos diseñados.

Una vez recibimos este regalo no podemos quedarnos con la vestimenta marchita. Dios nos da el poder de cambiarla, pero la decisión es nuestra. Tenemos que despojarnos de lo viejo y revestirnos de lo nuevo.

 …habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, …y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovandoVestíos, pues, como escogidos de Diosvestíos de amor. –  Colosenses 3:9-14

Vístete con la moda que Dios diseño para ti.

Me amas?

Pasó la semana del amor, y con ella la cantidad de comerciales tratando de hacernos pensar que la forma de demostrarle amor a una persona es regalarle tal o cual cosa. Aunque hay momentos en los cuales es importante demostrar amor mediante un regalo, este no debe ser el método principal.

Demostrar amor incluye tiempo, atención, cuidado, empatía, compasión, comprensión, perdón, sacrificio, entre otros. Por la razón que sea, nos descuidamos en estos detalles, e intentamos llenar el vacío dejado reemplazándolo con regalos. Es más fácil gastar dinero en un regalo que sacar tiempo para compartir con la persona que amamos. Desafortunadamente, los regalos, no importa cuán bien recibidos sean, no tienen la capacidad de satisfacer la necesidad de amor que tiene el ser humano.

Afortunadamente, existe alguien que sí sabe cómo demostrar lo que es amor verdadero.

Dios decidió venir a la tierra y vivir entre nosotros (tiempo), dejando atrás su trono para personalmente experimentar el sentimiento humano (comprensión). Su estadía en la tierra no representó la de una persona acaudalada, sino la de una persona humilde la cual tuvo que trabajar para su propio sustento.

Durante su ministerio Jesús mostró lo que era verdadero amor: disfrutó a los niños (atención), sanó enfermos, resucitó muertos, protegió a los marginados (compasión), lloró con los enlutados (empatía), se preocupó por los suyos, oró por los suyos (cuidado) y se compadeció de la necesidad del corazón de los hombres (perdón). Pero su demostración de su amor no culminó con estos detalles, sino que decidió darnos el mayor regalo que la humanidad puede recibir: entregar su vida en sacrificio para ofrecernos la oportunidad de salvación.

Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. – Juan 15:13

Si necesitas ser amado, acude a la fuente: Dios es amor.

Y el ganador es…

En una temporada de deportes son muchos los equipos que comienzan, pero sólo un equipo logra llevarse el trofeo de ganador. Si lo vemos desde otro punto de vista, cada uno de los otros equipos fueron perdedores.

¡Qué bueno que la vida no se mide como las competencias deportivas! Para la mayoría de nosotros, ganar no se logra haciendo que otros pierdan, sino haciendo el mayor esfuerzo para alcanzar nuestras metas. A pesar de esto, el esfuerzo no nos hace inmunes a las derrotas.

No podemos negar que durante la vida pasamos por muchas experiencias que se sienten como derrotas. Estas se pueden manifestar en situaciones como: relaciones rotas, problemas financieros, enfermedades, insatisfacción, inseguridad, etc. Nadie está exento de experimentar situaciones como estas.

En el mundo tendréis aflicción – Juan 16:33b

Experimentar aflicción no es una posibilidad; más bien es una certeza. Pasar por aflicción nos tocará a todos tarde o temprano. Si piensas que este parece un mensaje deprimente, estas en lo correcto. Pero entender la realidad de que habrá aflicciones no significa que tengamos que perder la esperanza.

Como seguidor del beisbol, he aprendido que no importa cuanto sea la diferencia en anotaciones, existe esperanza hasta que no se haya dado el ultimo “out”.

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. – Juan 16:33

Jesús les aseguró a sus discípulos que en la vida tendrían circunstancias difíciles. Pero a la misma vez les aseguró que podían confiar que ninguna de esas circunstancias cambiaría la realidad de la victoria final en Él. Jesús no quiere que nada distraiga a sus seguidores de esta realidad.

¿Por qué conformarnos con una vida sin esperanza, si en Jesús podemos tener la victoria?

Únete al equipo ganador.

Perder duele

Recientemente un partido de futbol americano tuvo un final decepcionante cuando los árbitros fallaron en cantar una jugada que hubiese cambiado el resultado final. Para el equipo perdedor, esto significó no poder adelantar al juego de campeonato. Es solo un juego, pero cuando se trata de tu equipo favorito, perder duele.  Esto hizo que muchos de los fanáticos de este equipo hayan hecho un llamado a la liga para que se vuelva a jugar el partido, en otras palabras, para tener otra oportunidad.

Perder un partido deportivo tiene poca relevancia en la vida. Ciertamente hay muchas cosas en las cuales perder tiene un gran impacto. Pero ninguna causará mayor dolor que desaprovechar la oportunidad de obtener la vida eterna.

Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? – Mateo 16:26

Todos le hemos fallado a Dios y hemos sido excluidos de su reino (Romanos 3:23). Pero todos tenemos la oportunidad de recibir la vida eterna (Juan 3:16).

En el caso del partido de futbol del que hablábamos, el equipo perdió como resultado de la negligencia de otros. Pero si tomamos la decisión incorrecta con respecto a el regalo de la salvación en Jesús no podremos culpar a otros que no sea a nosotros mismos.

Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos. – Lucas 13:28

La derrota de mi equipo favorito es inconsecuente, pero perder la salvación no es cosa de juego. Los que pasen por esta experiencia pedirán una nueva oportunidad la cual no tendrán. La oportunidad de ganar la tenemos ahora y no podemos desperdiciarla.

Perder duele, pero no hay razón alguna para que ese sea tu destino. Escoge a Jesús y asegura tu victoria.

Tiempo de enmendar

El año pasado mi esposa y yo decidimos unirnos a un gimnasio. Nos gustó el que elegimos porque tiene muchos equipos disponibles, y no hay que esperar para utilizar ninguno. Al regresar al gimnasio en enero nos dimos cuenta de un cambio: ahora casi no hay equipos disponibles para usar. Tal parecería que estuvieran regalando las membresías.

Hay una razón por la cual los gimnasios se llenan al comenzar el año: es el tiempo de enmendar los descuidos del año anterior. Esto incluye dietas y ejercicios: aquellos que debimos haber hecho durante todo el año.

Debemos aprovechar el comienzo de un nuevo año, no solo enmendando los descuidos que tuvimos con nuestra salud física, sino también con nuestra salud espiritual.  De la misma manera que el descuidar nuestra alimentación y el descuidar los ejercicios afecta nuestra salud física, hay descuidos que afectan nuestra salud espiritual.

Hacer dieta no es necesariamente agradable, como tampoco lo es un régimen de ejercicios. Pero todos sabemos que ambos son necesarios.  De igual manera, no es fácil someter nuestra vida a las enseñanzas y prácticas que son necesarias seguir cuando queremos vivir de acuerdo a la voluntad de Dios.

Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis. – Gálatas 5:17

Dios nos ofrece la oportunidad para enmendar nuestra relación con El. No hay nada que pagar (ya esa membresía está salda). Pero sí tenemos que reconocer que nuestra vida espiritual está fuera de forma, y que para resolverlo existen comportamientos que hay que abandonar, y existen comportamientos que hay que comenzar o volver a poner en práctica.

Reconoce la necesidad de enmendar tu vida. Decídete y comienza a moverte en la dirección correcta.

 

 

 

 

Resumen del año

Los medios noticiosos acostumbran hacer un resumen de los eventos más importantes del año al final del mismo. Sería bueno que también nosotros hiciéramos un resumen de nuestra vida para reflexionar acerca de lo que pasó durante el año.

Un resumen de nuestra vida nos dará la oportunidad de aprender de nuestras experiencias: tanto de nuestros logros, así como de nuestros errores. Esto nos ayudará a hacer los ajustes necesarios para una vida mejor en el nuevo año.

Hay otro final que cada uno experimentará, después del cual ya no habrá oportunidad para hacer cambios. El final de la vida es inevitable y nos llegará a todos sin aviso. Ya será muy tarde para arrepentirse de decisiones y realizar cambios.

está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio – Hebreos 9:27

Llegará el momento en que tendremos que dar cuentas a Dios. Por esta razón es sumamente indispensable que analicemos como se encuentra nuestra vida delante de Dios. ¿Ha aceptado o rechazado su oferta de reconciliación?

Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. – Romanos 6:23

O ¿seguirás negando tu culpa y te atreverás a someter tus obras a juicio delante de Él? No hay forma de escapar de la realidad de que todos le hemos fallado a Dios.

Ninguna persona que haya sido encontrada culpable en juicio rechazaría una conmutación de sentencia. Sin embargo, esto es lo que hace la humanidad cuando rechaza la oferta de salvación en Jesús.

No importa lo que descubramos al hacer el resumen de nuestra vida. Lo importante es lo que decidamos hacer con ello.

Que al hacer el resumen de tu vida te lleve a elegir la opción que te dará la vida eterna.

¿Estás satisfecho?

El día de Acción de Gracias marca el comienzo de la época navideña, y con esto las celebraciones. Dado la abundancia de comida común en estas reuniones, no es necesario preguntarle a nadie si está satisfecho.

Pero lo cierto es que, en general, la insatisfacción caracteriza nuestras vidas. Lo que hoy me satisface tiene poca duración. Tan pronto tenemos lo que queremos, la satisfacción que produce comienza a desvanecer. Sea comida, posiciones, trabajo, o relaciones, el efecto es el mismo: Nada produce satisfacción duradera.

Esto no es nada nuevo, pues lo mismo ocurrió en el Edén. Adán y Eva tenían literalmente todo lo que una persona puede necesitar. Más aun, tenían una relación directa con Dios. Sin embargo, se dejaron engañar y fútilmente pensaron que podían tomar el lugar de Dios, tratando de reemplazar así a aquel que era la fuente de todo lo que ellos tenían.

…No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal. Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió – Genesis 3:1-6

Podemos culpar a Adán y Eva por el efecto adverso de sus hechos. Pero nosotros hacemos lo mismo una y otra vez. Rechazamos al único que verdaderamente puede traer satisfacción a nuestras vidas y lo reemplazamos con cosas materiales, o aun nosotros mismos (Romanos 1:18-23).

¿Qué tal si cambiamos nuestro enfoque y dejamos de buscar aquellas cosas que solo ofrecen satisfacción temporera? Es tiempo de que regresemos al proveedor de todo y la fuente de verdadera satisfacción. Es hora de buscar a Dios.