Reino

No importa el sistema de gobierno establecido, tal parece que las personas elegidas para gobernar lo hacen para satisfacer sus propios intereses. Se olvidan de aquellos a quienes representan y se dedican a construir su propio reino.

Muchos comienzan con buenas intenciones. Pero parece que el poder corrompe a las personas, alejándolos de su propósito inicial. El gobierno para todos se torna en el reino de uno. El resultado es usualmente destrucción.

La población mundial es de aproximadamente 7.5 billones de personas. Si todos pudieran tener un reino de acuerdo a sus propósitos tendríamos 7.5 billones de reinos. Quizás digas: “ese no es mi caso”. Pero seamos sinceros. Es imposible estar 100% de acuerdo con otra persona 100% del tiempo.

¿Necesitas evidencia? Adam y Eva vivieron en un lugar de completa perfección y en comunión directa con Dios. Ellos disfrutaban de un reino bajo la voluntad de Dios. Pero esto no era suficiente. Ellos querían su propio reino.

Nosotros hacemos lo mismo: Quizás dirás: “yo no”. ¿Estas 100% de acuerdo con Dios 100% del tiempo? A veces juzgamos a Dios por las cosas que hace o por las cosas que a nuestro entender debió hacer. En cierta forma, le decimos que es un incompetente.

Es por esto que Jesús nos enseñó a orar así:

Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. – Mateo 6:10

Ser el líder de nuestro propio reino en un mundo donde cada uno quiere tener su propio reino solo lleva a guerra y destrucción. Si ves los noticiarios locales, sabes de que estoy hablando.

Cuando elegimos nuestros lideres cada uno escoge el que cree es la mejor opción. ¿Qué tal si elegimos al que sabemos es la mejor opción?

Elige pedirle a Dios que reine y haga su voluntad en tu vida.

Casi

Usamos la palabra “casi” cuando algo estuvo cerca de suceder. La vida está llena de muchos “casi” en los cuales nos quedamos cortos de alcanzar algo (ganar una competencia, pasar un examen, conseguir un trabajo, etc.). Hay “casis” que son triviales, pero hay “casis” que se pueden convertir en un lamento de por vida. Por ejemplo, tomar la decisión de seguir a Jesús no es algo trivial: la vida eterna depende de eso.

En una ocasión, un hombre se le acercó a Jesús y le preguntó cómo heredar la vida eterna (Marcos 10:17-22). Por el contexto, podemos ver que este tenía una verdadera intención, pues vino corriendo a Jesús, y se arrodilló delante de Él. Todo parecía indicar que se convertiría en otro discípulo de Cristo. Pero Jesús tuvo que por amor confrontarlo con la verdad de su corazón.

Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta… vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres…Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones. – Marcos 10:21-22

Este hombre casi se convierte en otro discípulo de Cristo, pero al final decidió seguir otro camino.

Hay cosas las cuales no haberlas alcanzado no significa el fin del asunto, pues habrá la oportunidad de volver a intentar y lograrlas. Pero nadie sabe cuánto durará su vida. Por lo tanto, nadie puede darse el lujo de, como aquel hombre, alejarnos de Jesús, habiendo casi alcanzado la salvación.

La vida eterna no es algo para añadir a la lista de las cosas que casi lograste. Este “casi” se convertirá no solo en un lamento de por vida, sino de por la eternidad.

Jesús te confrontará con lo que hay en tu corazón. Quizás sea doloroso, pero algo es seguro: Jesús lo hace porque te ama.

¡Que seguir a Jesús y heredar la vida eterna no sea un casi, sino una certeza!

Historia de la humanidad

Hace poco vi la película “Toy Story 4”.  Esta tiene unas enseñanzas de las cuales podemos aprender. ALERTA, lo siguiente puede ser un espoiler.

Bonnie, la dueña de los juguetes, construyó a Forky con materiales provenientes de la basura. Este se convierte en su juguete favorito, pero se ve a sí mismo como basura, y constantemente busca regresar a la misma.

Woody, el juguete principal de la serie, entiende que su propósito es que Bonnie sea feliz. Por esta razón, se dedica a la difícil tarea de evitar que Forky regrese a la basura. Eventualmente, Forky escapa, y Woody, ignorando los peligros y reconociendo que esto traería tristeza a Bonnie, decide rescatar a Forky. Su misión: hacerle entender que ya no es basura, y ayudarlo a regresar a su dueña.

Dios formó al hombre, a su imagen y semejanza. Debido al pecado, fuimos expulsados del lugar donde disfrutábamos la presencia de Dios. Pero Dios no dejó de amarnos. Él mismo pago el precio de nuestra transgresión, entregando su vida a través de Cristo, para rescatarnos y darnos la oportunidad de regresar a disfrutar de su presencia. Esta es la historia de la humanidad.

Algunos se han acostumbrado a vivir en un estado de perdición. Ven el resultado del pecado y creen que no pueden abandonar esa vida. Están arraigados a la identidad del pecado y no pueden entender la nueva identidad en Cristo.

Los que ya disfrutan como hijos no deben olvidar el gran amor que Dios tiene por los que continúan perdidos. No es fácil vivir como hijos de Dios en nuestra sociedad: somos juzgados y burlados. Pero Dios busca gente que ignore los riesgos y haga lo necesario para ayudar a devolverle la identidad a aquellos que la han perdido. Se necesita gente que les hagan entender que están perdonados, y los ayuden a regresar a su Dios.

¿Perdiste tu identidad? Fuiste perdonado. Eres hijo/hija. Regresa a casa.

¿Eres hijo/hija? Arriésgate. Sé el Woody que los Forkys de este mundo necesitan.

Se acabó

¡Qué triste cuando tu equipo favorito está perdiendo de forma humillante! Cuando la diferencia en puntuación en poca, se mantiene la esperanza de recuperarse y lograr la victoria. Pero cuando se está perdiendo contundentemente, se pierde la esperanza de ganar. A veces los fanáticos deciden irse, pues para efectos prácticos, ya el evento se acabó.

Estos sentimientos no son únicos de eventos deportivos, pues los experimentamos en la vida. Siempre habrá problemas que enfrentar, pero a veces los problemas son de tal magnitud que nos agobian. Como resultado nos desenfocamos, y la frustración se apodera de nuestra mente, haciéndonos pensar que la esperanza se acabó.

Recuerdo cuando joven un partido de beisbol en el que el equipo local perdía por nueve carreras. Como resultado nos fuimos y seguí el partido a través de la radio. Sorprendentemente, el equipo local anotó diez carreras y ganó el partido. Por asumir la derrota, no pude presenciar la victoria.

Hace unos días estuve pasando por una situación frustrante que me tenía triste y desanimado. Ese domingo estuve en la iglesia, pero mi corazón no estaba allí. Todo estaba bien hasta la cuarta canción. Yo quería irme.  ¿Cómo es posible que canten una canción más? Para mi sorpresa, la canción que yo no quería escuchar fue el mensaje que necesitaba. A través de una canción Dios me reveló mi problema, me trajo paz, eliminó mi frustración, y restauró mi esperanza.

Si aquel domingo me hubiera ido de la iglesia, hubiera perdido mi victoria. No te rindas ante tu problema. Dios tiene la victoria esperando para ti también.  Dale la oportunidad.

En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo. – Juan 16:33b

Los problemas te pueden hacer sentir que toda esperanza se acabó, pero el que está en Cristo puede vivir confiado en la seguridad de la victoria.

Guerra

Recientemente se celebró el 75 aniversario del Día-D. Este fue un día importante para las fuerzas aliadas en ruta a la liberación de Europa. Miles de vidas se perdieron en ambos bandos como resultado de esta batalla.  Pero fueron muchos más los que dieron sus vidas a lo largo de la Segunda Guerra Mundial. Parece un precio alto a pagar, pero desafortunadamente, hay ocasiones en que este es el precio necesario para salvar a aquellos que no tienen la capacidad de protegerse.

Esta lógica no aplica a la guerra que el reino de los cielos lleva en favor de las almas perdidas. En primer lugar, el precio a pagar fue hecho en su totalidad por el sacrificio de Jesús en la cruz. La deuda quedó completamente salda. Solo se necesitaba sacrificar una vida, y esa fue la de nuestro señor Jesucristo. En segundo lugar, hay un detalle que no podemos olvidar en esta guerra: el propósito es salvar las almas, no destruirlas (Juan 3:17).

Todos los que ahora somos parte del reino de los cielos, vivíamos anteriormente una vida que no le agradaba a Dios. Sin embargo, Dios nunca nos vio como enemigos, sino como vidas engañadas por el enemigo, y en necesidad de ser rescatadas.

Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. – Efesios 6:12

La guerra es contra fuerzas espirituales que tienen cautivas a las almas. Nuestra parte en esta guerra no es pelear contra las almas, sino permitir que Dios nos use como el medio por el cual Él pueda rescatarlas.

Tenemos una grande responsabilidad. Permitamos que la gracia de Dios se manifieste a través de nosotros. Asegurémonos de que seamos vistos como rescatistas y no como enemigos.

Un día para Recordar

Los Estados Unidos de América celebra el ultimo lunes de mayo el Dia de Conmemoración. Al igual que otros días feriados, tendemos a disfrutar el tiempo libre (los que pueden), pero olvidar el significado de lo que estamos celebrando.

Sin embargo, el significado de este día es uno que no debemos olvidar, pues en el recordamos y honramos a aquellos militares que perdieron su vida en el servicio de su patria.  Son sacrificios como estos lo que han permitido que podamos disfrutar de las libertades que ahora gozamos.

Hay otro día que tampoco debemos olvidar: el día que Jesús murió en la cruz como sacrificio por nosotros.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. –  Juan 3:16-18

Si celebramos la libertad de un país, ¿cuánto más deberíamos celebrar la libertad para la humanidad? Antes de la muerte de Jesús en la cruz, la humanidad estaba permanentemente separada de su creador y sin esperanza. Pero lo que era imposible para nosotros, lo cumplió el hijo de Dios al ofrecer su vida en un sacrificio que satisface por siempre la deuda impagable de nuestro pecado.

Todos tenemos razón para recordar y celebrar lo que Jesús hizo por nosotros. Gracias a Él pasamos:

  • de condenados a justificados
  • de enemigos a hijos
  • de muerte a vida eterna

Recuerda lo que Jesús hizo por ti, acepta su sacrificio y celebra cada día la libertad que él logró para ti.

Cuenta Hackeada

La seguridad virtual se ha convertido en una de las cosas más importantes. Debido a los incidentes de hackeo, es importante proteger la información que compartimos, pues esta puede ser accedida y usada para robarte tu identidad y dinero.

Todos estamos expuestos a ser hackeados. Imagínate que tu cuenta es hackeada.  ¿Cómo te sentirías si tu historial de navegación en línea, los programas de televisión que ves, y tus conversaciones privadas fueran publicadas para que todo el mundo lo pudiera ver?

Por mejor persona que seamos, estoy seguro de que todos hemos tenido momentos vergonzosos de los cuales no queremos que otras personas se enteren.

Si es vergonzoso que otras personas se enteren de nuestra vida privada, ¿Cómo deberíamos sentirnos sabiendo que Dios sabe todo acerca de nosotros? Él sabe cada hecho, palabra, pensamiento, y aun nuestras intenciones.

Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; Has entendido desde lejos mis pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo, Y todos mis caminos te son conocidos. Pues aún no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. – Salmo 139:1-4

Saber esto puede ser motivo de terror. Es como ir a un juicio donde solo existe evidencia inculpatoria y el juez es la persona contra la cual se han cometido los delitos.

Sí, Dios conoce cada una de nuestras faltas.

Sí, cada falta y rechazo son una gran ofensa contra Dios.

Sí, Dios podría decidir deshacerse de todo lo que le ofende.

Pero más importante, Dios nos ama y quiere que todos tengamos la oportunidad de reconciliarnos con Él.

Toda tu vida es conocida por Dios. ¿Qué vas a hacer? Puedes correr de Él alejándote en vergüenza. Pero mejor aún, puedes correr hacia Él en arrepentimiento y adoración.

Tiempo de limpieza

Mucha gente aprovecha la llegada de la primavera para realizar una limpieza, que incluye hacer arreglos y desechar lo que ya no sirve.

Esto me hace recordar lo que Jesús hizo en el templo. Quien usualmente era una persona tranquila, tuvo una reacción inesperada. Parece que en lugar de estar buscando adeptos, estaba alejándolos.

Jesús quiso hacerle entender a sus seguidores que recibirían libertad, pero no política, sino más importante de lo que ellos pudieran imaginar: libertad espiritual. Por esta razón, le fue necesario limpiar de corrupción el lugar que había sido reservado para adorar a Dios. Él vino al mundo para librarnos de la corrupción que nos aparta de Dios.

Su reacción ante lo que estaba sucediendo en el templo era de esperarse. Jesús quería que sus seguidores estuvieran absolutamente claros de que no hay lugar para el pecado en la presencia de Dios.

Si Jesús fuera a entrar a nuestro templo, ¿qué harías?  No me refiero al edificio, sino al templo que Dios establece en la vida de aquellos que reciben a Jesús.

¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es. – 1 Corintios 3:16-17

¿Habrá algo que limpiar para poder recibir a Dios como se merece? ¿Habrá algo que botar?

Jesus entregó su vida para limpiarnos de la suciedad del pecado.  Siempre habrá situaciones en que nuestro templo requiera limpieza (por eso nos arrepentimos y pedimos perdón). Es importante cuidarnos de vivir intencionalmente acaparando basura en el lugar que está reservado para Dios.

Permítele a Jesús la libertad para que haga la limpieza necesaria, y disponte a mantener tu vida en las condiciones que merece la presencia de Dios.

A la Moda

Las estaciones del año nos pueden enseñar sobre la moda.

El verano se destaca por el verdor y el color que ofrecen las flores, pero este pasa y da lugar al otoño. Aunque este nos recibe con colores hermosos, vemos como las hojas de los arboles comienzan a caer y el verdor a desaparecer. Entonces llega el invierno, con los árboles reflejando su desnudez y la grama vestida en color de muerte. Pero entonces, como la llegada de la esperanza, llega la primavera con su renacer: el verdor reclama su dominio y las hojas de los árboles comienzan a salir, anunciando su llegada con hermosos colores.

Las estaciones del año nos dan una enseñanza acerca de la vida.  El verano con su esplendor representa el diseño de Dios para nosotros. Pero debido a nuestra desobediencia y pecado nos deslizarnos hacia el otoño, lentamente marchitándonos y apartarnos de nuestro diseño. La caída es inevitable y nos lleva a un invierno donde quedamos vestidos de muerte.

Dios se encarga que la naturaleza no se quede en el invierno. De la misma forma, se ha encargado que nuestra naturaleza no se quede en la desnudez y muerte que representa nuestra separación de Dios. Mediante el sacrificio de Jesús, todos tenemos la oportunidad de regresar al propósito para el cual fuimos diseñados.

Una vez recibimos este regalo no podemos quedarnos con la vestimenta marchita. Dios nos da el poder de cambiarla, pero la decisión es nuestra. Tenemos que despojarnos de lo viejo y revestirnos de lo nuevo.

 …habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, …y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovandoVestíos, pues, como escogidos de Diosvestíos de amor. –  Colosenses 3:9-14

Vístete con la moda que Dios diseño para ti.

Me amas?

Pasó la semana del amor, y con ella la cantidad de comerciales tratando de hacernos pensar que la forma de demostrarle amor a una persona es regalarle tal o cual cosa. Aunque hay momentos en los cuales es importante demostrar amor mediante un regalo, este no debe ser el método principal.

Demostrar amor incluye tiempo, atención, cuidado, empatía, compasión, comprensión, perdón, sacrificio, entre otros. Por la razón que sea, nos descuidamos en estos detalles, e intentamos llenar el vacío dejado reemplazándolo con regalos. Es más fácil gastar dinero en un regalo que sacar tiempo para compartir con la persona que amamos. Desafortunadamente, los regalos, no importa cuán bien recibidos sean, no tienen la capacidad de satisfacer la necesidad de amor que tiene el ser humano.

Afortunadamente, existe alguien que sí sabe cómo demostrar lo que es amor verdadero.

Dios decidió venir a la tierra y vivir entre nosotros (tiempo), dejando atrás su trono para personalmente experimentar el sentimiento humano (comprensión). Su estadía en la tierra no representó la de una persona acaudalada, sino la de una persona humilde la cual tuvo que trabajar para su propio sustento.

Durante su ministerio Jesús mostró lo que era verdadero amor: disfrutó a los niños (atención), sanó enfermos, resucitó muertos, protegió a los marginados (compasión), lloró con los enlutados (empatía), se preocupó por los suyos, oró por los suyos (cuidado) y se compadeció de la necesidad del corazón de los hombres (perdón). Pero su demostración de su amor no culminó con estos detalles, sino que decidió darnos el mayor regalo que la humanidad puede recibir: entregar su vida en sacrificio para ofrecernos la oportunidad de salvación.

Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. – Juan 15:13

Si necesitas ser amado, acude a la fuente: Dios es amor.