¿Ha recibido alguna vez una invitación que requiere RSVP? RSVP es un pedido de respuesta a la persona invitada se deriva dela frase francesa répondez s’il vous plaît, que significa “Favor responder”.
Podemos ver un pedido de RSVP en invitaciones a bodas, a cumpleaños y otros tipos de actividades. Pero aún más importante, tenemos un pedido de RSVP para renovar nuestra relación con Dios, para una vida abundante y para vida eterna.
Está claro que el mensaje de salvación aplica para todos: Por amor Dios envió a su hijo al mundo como sacrificio por nuestros pecados para que aquellos que crean en El obtengan salvación (paráfrasis de Juan 3:16). Pero este beneficio no aplica hasta que respondamos a la invitación.
Al responder a una invitación a una actividad la persona que invita tiene la oportunidad de preparar la actividad para que cada uno de los invitados pueda recibir la atención adecuada durante la actividad. De la misma forma Jesús está preparando lugar para aquellos que han aceptado Su invitación.
En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. – Juan 14:2
Mientras Jesús prepara lugar el mantiene su invitación para los que aún no la han aceptado y como recordatorio para que los que ya la han aceptado.
He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. – Apocalipsis 3:20
Diariamente recibimos diferentes invitaciones algunas de las cuales tienen el efecto de hacernos olvidar el compromiso que ya teníamos con Jesús. Por eso es necesario que diariamente decidamos aceptar la invitación que Él nos hace.
Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió. – Juan 14:23-24
Cada día tenemos que responder a Su amor, el cual es demostrado mediante la obediencia a Su palabra. Es nuestra respuesta a obedecer Su palabra la que permite Su presencia en nuestras vidas.
Cuando recibimos invitaciones que tienen conflicto de horario tenemos que decidir cuál es la más importante para saber cuál de ellas vamos a aceptar.
- No hay amor más grande que el que Dios nos da
- No hay mejor forma de vivir la vida que en Dios
- No hay cosa más duradera que la vida eterna
…No hay invitación más importante que la que nos hace Jesús.
Solo podremos estar con Jesús si aceptamos Su invitación. No tardes más. Favor RSVP.
¿Quien disfruta hacer ejercicio o hacer dieta? Yo no sé ustedes, pero yo no encuentro ningún placer en hacer ninguna de estas. Sin embargo, la perspectiva cambia cuando nos centramos en los resultados y no en el proceso. Un atleta pasa por el ”dolor” de entrenamiento físico teniendo el premio en mente. Cuando hacemos ejercicio o dieta debemos tener el objetivo en mente: condición física y salud.
La misma verdad se aplica a nuestras pruebas. Podemos considerar las pruebas como el ejercicio de nuestra fe.
Hermanos míos, gozaos profundamente cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Pero tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. – Santiago 1:2-4
no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no nos defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. – Romanos 5:3-5
Cuando estamos en medio de nuestros problemas es difícil pensar que podrían traernos algun gozo. Sin embargo, si ponemos nuestra fe en Jesús todo lo que sucede en nuestra vida Dios lo torna para bien.
Sabemos, además, que a los que aman a Dios, todas las cosas los ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. – Romanos 8:28
Conocer que Dios está con nosotros cambia nuestra perspectiva hacia las pruebas de dolor a puro gozo.
Nos enfrentamos a diferentes tipos de inconvenientes en nuestra vida cotidiana: en nuestras relaciones, en nuestro lugar de trabajo, en nuestro viaje al trabajo, etc. No tendemos a ver estos como pruebas, pero a veces estos nos quitan el gozo. Dios quiere darnos la victoria en ”todas las cosas”, es decir, grandes o pequeñas. Él quiere que seamos felices en cualquier circunstancia. Así que la próxima vez que enfrentes inconvenientes en la vida considera que estas tomando una prueba corta que te ayudará a estar más cerca de tu premio.
Para hacer frente a tus pruebas con puro gozo, pon tus ojos en el premio: pon tus ojos en Jesús
puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. – Hebreos 12:2
Tags: Gozo, Jesus, Pruebas, Tribulaciones
Al seleccionar lo que vamos a vestir son generalmente dos los factores a considerar en el proceso de selección: la ocasión y las tendencias de la moda. Después de todo, la gente tratará de usar lo que les haga verse mejor.
Hay una dicho que dice que ”eres lo que vistes”. No estoy de acuerdo con este, a menos que se refiera a la ropa espiritual. Estamos vestidos con nuestras obras, ya sean buenas o malas. Lo que hacemos, lo que decimos, lo que pensamos, y cómo reaccionamos a diferentes circunstancias define quiénes somos.
Nuestro comportamiento capta la atención de quienes nos rodean, pero más importante capta la atención de Dios: no hay ni siquiera una pequeña arruga que se oculte de él. Puede ser que lo que vistes no tenga ningún impacto en otros, pero tu ropa espiritual tienen un impacto directo (positivo o negativo) en los demás, así como en ti.
La salvación está en juego, así que asegúrate de identificar todo lo que afecta tu relación con Dios, remuevelo de tu guardarropa espiritual, y vístete en Cristo.
Mas ahora, dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, maledicencia, torpes palabras de vuestra boca. No mintáis los unos á los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, Y revestídoos del nuevo, el cual por el conocimiento es renovado conforme á la imagen del que lo creó; Vestíos pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia; Sufriéndoos los unos á los otros, y perdonándoos los unos á los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Crito os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas vestíos de caridad, la cual es el vínculo de la perfección. Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, á la cual asimismo sois llamados en un cuerpo; y sed agradecidos. Colosenses 3:8-10,12-15
La Cirugia Exploratoria es un método diagnóstico utilizado por los médicos cuando se trata de encontrar un diagnóstico para una dolencia. Se utiliza más comúnmente para diagnosticar o localizar el cáncer en los seres humanos. Supongo que a nadie le gustaría saber si tiene cáncer, pero no saber la verdad acerca de una enfermedad no va a cambiar el hecho de que podamos tener tal enfermedad. La cirugía exploratoria no suena como un procedimiento que realmente se desea tener, pero podría ser el procedimiento que puede conducir al tratamiento que puede salvar nuestra vida.
El pecado es como el cáncer. No queremos que nadie ni siquiera sugiera que nosotros pecamos. Pero la negación no cambia la verdad, sólo la esconde de nosotros mismos.
1 Juan 1:8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros.
Marcos 4:22 Pues bien, nada hay oculto que no haya de ser manifestado, ni escondido que no haya de salir a luz.
La verdad es que de una manera u otra todos pecamos. No aceptar el hecho de que pecamos agrava nuestra situación asi como el cáncer. El cáncer sin tratar puede llevar a la muerte, pero el pecado sin perdon lleva a la condenación. Debemos ir a través de un diagnóstico para saber cómo el pecado está afectando nuestras vidas. El mejor método para hacerlo es teniendo una “cirugía exploratoria” a través de la palabra de Dios.
2 Ti 3:16 Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para redarguir, para corregir, para instruir en justicia
Al igual que con la cirugía exploratoria, encontrar el pecado es sólo el proceso de descubrimiento. Con el fin de completar el procedimiento tenemos que conseguir una cita con el único médico que se especializa en nuestra condición (Jesús), decirle exactamente como nos sentimos (confesar) y tomar su medicación (perdón) confiando en que él sabe exactamente cómo cuidar de nosotros.
1 Juan 1:9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.
Hace poco vi un comercial de televisión donde un cliente hacia un pedido en un restaurante de comida rápida y antes de haber terminado su orden el empleado estaba sirviendo la orden. Aunque el cliente trata de decirle al empleado que no ha terminado su orden, otro cliente y el empleado le dicen que él ya termino su orden porque en este lugar sólo se preparan las ordenes de una sola manera.
Es bueno tener la flexibilidad para ordenar nuestra comida exactamente la forma en que se desea. Después de todo usted es el que paga por ello. Lo mismo aplica a todo lo que compra (es decir, si usted tiene el dinero para pagar su gusto): la ropa, un coche, una casa, etc. Cada uno compra de acuerdo a su gusto y no de acuerdo al gusto de otra persona.
Estamos viviendo la cultura “hazlo a tu manera”. Estamos tan acostumbrados a comprar exactamente lo que queremos que terminamos pensando que todo en la vida funciona de la misma manera. La cultura del ”hazlo a tu manera” está destruyendo la sociedad. Puesto que todos somos diferentes es imposible que todos tengan las cosas a su manera sin tener conflictos con los demás. Un mundo donde todo el mundo quiere hacer las cosas a su manera es un mundo destinado a la destrucción.
La gente está tratando de aplicar la cultura del “hazlo a tu manera” a los asuntos espirituales. Parece que todo el mundo tiene una definición diferente de Dios, el cielo y la salvación. Algunos dirán que cada persona tiene derecho a pensar lo que quiere. Es cierto, pero lo que creemos no va a cambiar la definición de lo que ya está predefinido.
¿Cómo es posible que la creación quiera tratar de definir al Creador? ¿Cómo es posible definir el diseño de lo que ya está diseñado e implementado? No importa cuán difícil trate de definir lo que el cielo va a ser, no voy a ser capaz de cambiar un solo hecho sobre el cielo. Incluso si soy capaz de diseñar un nuevo cielo con mi propia definición de cómo llegar al cielo, ¿seré capaz de crearlo? Si cada uno pudiera tener un cielo a su manera habría billones de cielos diferentes, cada uno con una población de exactamente de una persona.
Tenemos que dejar de engañarnos a nosotros mismos.
- Nosotros no pagamos por nuestra salvación: Jesús lo hizo.
Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, mas tenga vida eterna. - Juan 3:16
- Nosotros no definimos el camino: Jesús es el camino
Jesús le dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí”. – Juan 14:6
- No es nuestro reino: Es el reino de Dios.
Mas buscad primeramente el reino de Dios … – Mateo 6:33
En casa de mi Padre hay muchas moradas; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho. Voy pues a preparar lugar para vosotros. - Juan 14:2
- Nosotros no definimos el cielo: Dios lo creó.
En el principio creó Dios los cielos y la tierra. - Gen 1:1
Sólo hay una manera de pasar la eternidad en el cielo con Dios: a Su manera
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¡Qué bueno es recibir regalos! Recuerdo que cuando era niño esperaba con anhelo la llegada del día de navidad para abrir mis regalos. Lo primero que hacia al levantarme era buscar debajo de la cama o debajo del árbol de navidad mi regalo para abrirlo inmediatamente y comenzar a disfrutar del mismo. No había nada que fuera más importante para mí ese día. No creo que fuera posible desayunar o hacer cualquier otra cosa sabiendo que había un regalo para abrir.
Todos hemos recibido regalos de parte de Dios, pero por alguna razón no todos estamos igualmente interesados en abrir estos regalos. No tenemos problemas en abrir los regalos de la vida, la familia, el trabajo, la salud y otras bendiciones. Pero tenemos problemas en abrir el regalo más importante que Dios nos ha dado: su hijo Jesús.
A través de Jesús recibimos el regalo de la vida (“En Él estaba la vida” – Juan 1:4). Pero no la vida que comienza al salir del vientre de nuestras madres y termina al dar nuestro último suspiro, sino la vida que comienza con Jesús y no terminará jamás. No la vida que depende de las posesiones que tenemos o de las circunstancias que estamos viviendo, sino la vida que podemos disfrutar al máximo (“yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” – Juan 10:10) y a pesar de cualquier situación que podamos enfrentar (“Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.” – Romanos 8:18).
Quizás no abrimos el regalo por temor a un compromiso con lo que no entendemos o es desconocido para nosotros.
no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo memoria de vosotros en mis oraciones, para que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él, alumbrando los ojos de vuestro entendimiento, para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos – Efesios 1:16-18
Como el padre que compra un regalo para sus hijos, Dios anhela que nosotros podamos disfrutar a capacidad del regalo que nos ha dado. Pero para eso es necesario que confiemos en Dios como los niños confían en sus padres.
De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. – Mateo 18:3
Sé cómo un niño y abre con confianza los regalos que Dios te da.
Uno de los gozos de la navidad es ver como los hijos disfrutan de los regalos recibidos. Pero el gozo parece desvanecerse cuando nos encontramos con regalos que requieren ensamblaje. Siendo el objetivo terminar el ensamblaje lo antes posible para que nuestros hijos puedan disfrutar su regalo, ¿Quién tiene tiempo para leer el manual de instrucciones? Ensamblar un juguete debe ser fácil, así que ¿Por qué leer el manual?
Puede ser que tengas suerte y puedas hacer el ensamblaje de la manera correcta, pero también puede ser que termines ensamblando las partes en el orden incorrecto y que te falten o sobren piezas. Como resultado tus hijos no van a poder disfrutar del regalo recibido. Aun ensamblando el regalo de la manera correcta, es necesario leer el manual para conocer las instrucciones de uso y mantenimiento, precauciones y la garantía.
Hace unos 2000 años la humanidad recibió un regalo de parte de Dios: su hijo Jesús a través de quien obtenemos salvación y vida eterna. Al igual que con los regalos de nuestros hijos, hemos querido disfrutar del regalo que nos hizo Dios sin leer el manual de instrucciones: La Biblia. Como resultado muchas personas no encuentran el significado de sus vidas (por no leer las instrucciones de uso) o viven vidas vacías (piezas perdidas por no leer las instrucciones de ensamblaje). La Biblia nos ofrece instrucciones de ensamblaje (como relacionarnos con nuestro Dios), instrucciones de uso (como relacionarnos con las demás personas y vivir nuestras vidas diarias). También nos ofrece precauciones (como enfrentarnos a cada situación de nuestras vidas) y nos detalla la garantía de nuestro regalo (promesas que recibiremos como resultado de disfrutar nuestro regalo de acuerdo a las instrucciones del manual de mantenimiento).
Jesús es el regalo para todos nosotros. Si queremos recibir los resultados de sus bendiciones comencemos a leer Su manual de instrucciones.
No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad [sigue las instrucciones] de mi Padre que está en los cielos. – Mateo 7:21
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Cada día vemos cómo son más comunes los comportamientos que antes eran considerados pecaminosos y/o vergonzosos, pero que ahora se practican sin ningún decoro. Peor aún, muchos de los que practican tales cosas se consideran a sí mismos religiosos y entienden que tienen el apoyo de su dios en su comportamiento. Estos piensan que un dios que no acepte su comportamiento no puede ser un dios real, pues un dios que es amor no les diría a ellos que le que hacen está mal. Así que estos definen para sí mismos a un dios permisible. En otras palabras ellos crean un dios a la medida.
Algo similar ocurre en la relación entre padres e hijos. Hay unos momentos en que los hijos perciben que cada cosa que hacen o dicen sus padres está mal (los consejos, los limites, las reglas, etc.). Si los hijos pudieran cambiarían a sus padres para que fueran conforme a su gusto, pues piensan “¿cómo es posible que haya padres que digan que nos aman y no nos permitan hacer lo que queremos?” Imaginemos unos padres que no tienen ninguna regla para sus hijos: estos pueden comer lo que quieran, llegar a la hora que quieran, usar el lenguaje que quieran, tratar a los demás como quieran, tener las cosas que quieran, no tienen que tener ningún respeto por los demás, no tienen que estudiar, no tienen que ser organizados, etc. Si esto fuera posible sería un caos total y el resultado de la crianza de estos hijos con mucha posibilidad resultaría en adultos delincuentes. Lo que les parece a los hijos como demasiado control es absolutamente necesario para su formación como personas en el futuro. Los padres que estos desearían cambiar son los mismos a los que en un futuro les darán las gracias por haberles formado correctamente. Afortunadamente durante este proceso de confusión para los hijos, los padres no renuncian a su responsabilidad pues saben que sus hijos aun no entienden la importancia del proceso de formación.
Al igual que llega el momento en que los hijos se dan cuenta de la sabiduría del consejo de sus padres y de la importancia de los límites impuestos, llegará el momento en tu vida en que miraras atrás el resultado de seguir a tu dios. Si este era un dios a la medida puede ser que te enteres cuando ya sea muy tarde.
De la manera que los padres se preocupan por el futuro de sus hijos, así también Dios se preocupa por nosotros. El sabe que somos como hijos jóvenes que no comprendemos lo que El quiere hacer con nosotros. Por eso como padre responsable y protector El no se rinde con nosotros y sigue firme en sus consejos, reglas y limitaciones, porque El sabe que aunque a nosotros no nos gusten o no las entendamos son necesarias para nuestra formación espiritual. Si no lo hiciera estaría en juego nuestra vida eterna.
Porque el Señor al que ama, disciplina, Y azota a todo el que recibe por hijo. – Hebreos 12:6
¿Cómo sabemos que este Dios que nos da consejos e impone sus decretos es el Dios verdadero? No hay otra forma de saberlo sino por experiencia propia. Y no, no hay que morirse para poder experimentar a Dios. Si, el proceso comienza por fe (en Jesús – Juan 3:16), pero le experimentaremos en la medida en que nos acerquemos más a El (por la oración y la lectura de su palabra). No, no es fácil ver en la biblia que algo que te gusta hacer aparece en una lista de cosas que desagradan a Dios. Pero quiero decirte que cuando tengas la primera experiencia de Su poder obrando en tu vida en momentos de dificultad, o Su clara e inequívoca dirección en momentos de decisión, o Su poder sanador en momentos de enfermedad, será el momento en que comprenderás Su amor por ti y que El es el Dios verdadero, y que todo lo que El pide de ti es para tu bien.
Dios no siempre me da la respuesta que yo esperaba a mis oraciones. Aun a veces me permite pasar por situaciones difíciles. A veces no recibo el milagro que esperaba. Pero si algo se es que mi Dios es real y puedo sentir su inequívoca presencia en mi vida. Esa es mi experiencia y nadie me la puede quitar. Esa también puede ser tu experiencia.
Echa a un lado el engaño de un dios a la medida. Por más que te esfuerces no lograras hacer que ese dios se haga una realidad en tu vida. Date una oportunidad y permite que el Dios verdadero se haga una realidad en tu vida.
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El día de acción de gracias es un buen día para agradecerle a Dios por todas sus bendiciones. Sin embargo nuestra acción de gracias no debe ser un evento de un solo día sino mas bien un evento continuo.
Así que, ofrezcamos siempre a Dios, por medio de él, sacrificio de alabanza, es decir, fruto de labios que confiesan su nombre. – Hebreos 13:15
Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. – 1 Tesalonicenses 5:18
Ahora bien, aunque es una buena práctica dar gracias a Dios cada día, sería mucho mejor expresar este agradecimiento con acciones en lugar de palabras.
En cierta manera el agradecimiento es como el amor, una cosa es decirlo y otra cosa es demostrarlo. Nuestro agradecimiento diario hacia Dios debería estar acompañado de una vida vivida de forma que agrade a Dios en todo lo que hagamos.
Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios. – 1 Cor 10:31
Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís. – Colosenses 3:23-24
En el antiguo testamento se sacrificaban animales para perdón de pecados, pero también como ofrenda de agradecimiento. Ya no es necesario hacer tal tipo de sacrificios, pero sí debemos vivir nuestras vidas dedicadas a Dios, o sea un sacrificio vivo, como nuestra respuesta de agradecimiento a Dios.
Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. – Romanos 12:1
No hay una mejor respuesta a las multiples misericordias de Dios para con nosotros que una vida vivida en continuo agradecimiento a Dios.
Asi que este y cada dia…
tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia – Hebreos 12:28
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Inmediatamente después de su bautismo, Jesús pasó por una serie de tentaciones. El superó cada tentación utilizando la palabra de Dios. Su victoria en estas tentaciones no sólo fue una demostración de su poder para derrotar al enemigo, sino también un ejemplo que debemos seguir cuando somos tentados.
Las tentaciones que Jesús sufrió se dividen en tres categorías en las que somos habitualmente tentados.
LA PRIMERA TENTACION: Necesidades Básicas
Después de ayunar cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre. El tentador se le acercó y le propuso: Si eres el Hijo de Dios, ordena a estas piedras que se conviertan en pan. Jesús le respondió: Escrito está: “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” – Mateo 4:1-4
¿Qué somos capaces de hacer cuando nuestras necesidades básicas no son satisfechas? Probablemente, la primera reacción es seguir el camino más fácil (es decir, caer en la tentación). Pero aquellos que siguen el camino más fácil con el tiempo se harán daño a ellos mismos o a otros. No es fácil tener una necesidad básica insatisfecha, pero lo que hay que hacer cuando nuestras necesidades básicas no están satisfechas es acercarnos a Dios.
Así que no se preocupen diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿Qué beberemos?” o “¿Con qué nos vestiremos?” Porque los *paganos andan tras todas estas cosas, y el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan. Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. – Mateo 6:31-34
Cuando estemos en necesidad, la solución está en la palabra de Dios. Como Jesús claramente dijo: “<vivamos> de toda palabra que sale de la boca de Dios”.
LA SEGUNDA TENTACION: Irresponsabilidad
Luego el diablo lo llevó a la ciudad santa e hizo que se pusiera de pie sobre la parte más alta del templo, y le dijo: Si eres el Hijo de Dios, tírate abajo. Porque escrito está: “Ordenará que sus ángeles te sostengan en sus manos, para que no tropieces con piedra alguna.” También está escrito: “No pongas a prueba al Señor tu Dios” le contestó Jesús. – Mateo 4:5-7
En esta tentación el diablo estaba invitando a Jesús a “jugar con fuego” y no preocuparse, porque la Biblia dice que Dios le ayudaría. Él quería que Jesús fuera irresponsable. A nosotros también nos gusta jugar con fuego. Lo hacemos en lo que respecta a nuestra salud (por no cuidar de nosotros), nuestra familia (por no ser el padre o cónyuge que se supone que seamos), nuestras finanzas (al no utilizar nuestro dinero sabiamente), e incluso nuestra salvación (por no ser cristianos responsables o a través de un comportamiento pecaminoso).
Nos gusta empujar los límites un poco más y engañarnos a nosotros mismos pensando que “Dios me va a sacar de apuros si nos pasa algo”. Incluso, citamos la Biblia como una excusa para tomar riesgos innecesarios.
Dios ciertamente nos puede salvar del fuego como lo hizo con Sadrac, Mesac y Abednego (Daniel 3:16-30), pero si nos metemos en el fuego a propósito nos vamos a quemar.
LA TERCERA TENTACION: Poder
De nuevo lo tentó el diablo, llevándolo a una montaña muy alta, y le mostró todos los reinos del mundo y su esplendor. Todo esto te daré si te postras y me adoras. ¡Vete, Satanás! le dijo Jesús. Porque escrito está: “Adora al Señor tu Dios y sírvele solamente a él. – Mateo 4:8-11
¡Fama! ¡Autoridad! ¡Poder! ¡Superioridad! ¡Prominencia! De alguna manera el poder parece ser como un imán para los seres humanos. La gente quiere poder. Es increíble lo que la gente hace para obtener poder. ¿Por qué esta sed de poder? ¿Acaso queremos que otros nos miren y se maravillarse con nosotros, o en otras palabras, nos “adoren”?
Cualquier poder que recibamos es limitado y temporal. No importa la cantidad de poder que alcancemos nunca estaremos satisfechos. Nunca estaremos satisfechos hasta que nos demos cuenta de que lo mejor para nosotros es que nos sometamos a Dios y reconozcamos su autoridad sobre nuestras vidas. Sólo entonces, “también reinaremos con él” (2 Timoteo 2:12). De hecho, mientras no lo hagamos estaremos bajo otro poder gobernante sobre nuestras vidas.
en los cuales andaban conforme a los poderes de este mundo. Se conducían según el que gobierna las tinieblas, según el espíritu que ahora ejerce su poder en los que viven en la desobediencia. – Efesios 2:2
Las tentaciones no se detendrán. Estamos en guerra con el mismo enemigo que trató de tentar a Jesús (Efesios 6:12-13). Nuestro enemigo no quiere que nosotros obtengamos el poder que el nunca conseguirá: Salvación y Vida Eterna.
Jesús venció la tentación no a través de milagros o por medio de la demostración de su poder, sino mediante el uso de la palabra de Dios. La clave para la victoria es seguir su ejemplo. Sólo necesitamos conocer su palabra para que podamos usarla en el momento de necesidad.
Si queremos la victoria usemos la palabra de Dios.
